Francia, 2009
Director: François Ozon
Intérpretes: Isabelle Carré, Louis-Ronan Choisy,
Pierre-Louis Calixte y Melvil Poupaud.
Cliente: Subtitula'm
Pudo verse en: Festival de San Sebastián 2009
Como muchos sabréis, el director francés François Ozon ha
ganado el Zinemaldia de este año con su película Dans la maison. Como no he
visto la cinta ganadora, me gustaría detenerme hoy en su anterior película
presentada a concurso en 2009, con la que obtuvo el Gran Premio del Jurado. No
tuve la suerte de traducirla, pero sí de sincronizar sus subtítulos en el teatro
Victoria Eugenia una mañana del festival.
Le refuge, estrenada en España como Mi refugio, empieza
fuerte. Tanto, que su proyección en un pase a las 9:30 en el Kursaal hubo de
ser interrumpido porque una persona del público cayó redonda. Y es que
desayunarse con un primer plano de Melvil Poupaud chutándose en la yugular (véase foto más abajo) no
es para todos los estómagos. Será el último chute del personaje, porque muere
de una sobredosis.
Su novia, Mousse, se recuperará del coma inducido por la
misma partida de droga a tiempo para llegar al entierro, donde la muy pudiente
familia del malogrado primogénito descarriado la presionará para que aborte el
hijo que espera de él. No es que a Mousse le apasione la idea de ser madre,
pero al sentirse acorralada de ese modo, huirá a refugiarse a una casa en la
playa de Getaria para poder decidir con tranquilidad si tiene o no al bebé. En
ella, convivirá con el hermano homosexual de su difunto novio, con quien
desarrollará un vínculo bastante particular.
Con una fotografía que capta de forma magistral la luz de
la costa vasca y la convierte casi en parte integrante de la historia,
asistimos a las quimeras, nunca demasiado explícitas, de la madre en ciernes,
sin saber si parirá o no y si, de hacerlo, se hará cargo del bebé, tensión que
se resuelve en la escena final de la película, que algunas críticas que he leído
tachan de inverosímil, y sin embargo yo encontré bastante coherente.
Para mí, lo mejor de la película es su lúcida reflexión
sobre la gestación y la íntima relación que se establece entre la portadora y
su criatura, generalmente sometida a presiones externas, en una cinta que te
enseña que otras maternidades y paternidades son posibles más allá de la
babosería infantiloide que rodea los estados de buena esperanza y los dogmas de
los guardianes de la moral de siempre.






