Estados Unidos, 2009
Creadores: Steven Levitan y Christopher Lloyd
Intérpretes: Ed O’Neill, Sofía Vergara, Julie Bowen y Jesse Tyler Ferguson
Cliente: Captions Inc
Pudo verse en: Edición DVD
Seguimos con las series. Esta es muy conocida y seguramente la mayoría de vosotros habréis visto, al menos, algún que otro capítulo, de modo que no me detendré demasiado en explicarla. Se trata de una sitcom de 30 minutos que versa, como su título indica, sobre una familia moderna. El patriarca de los Pritchett está casado en segundas nupcias con una colombiana explosiva y temperamental con un retoño obeso y delicado. Su hija es una maniática del control casada con un entrañable idiota y madre de tres hijos y su hijo es gay y, junto con su pareja, tiene adoptada a una niña vietnamita. Lo mejor de la serie es que, a diferencia de otras, no tiene ese empalagoso minuto final con moralina y música de ascensor como, por ejemplo, Los problemas crecen o La hora de Bill Cosby. Es de agradecer. Quien quiera predicar, que se compre una iglesia y se haga cura.Como muchas, muchísimas series estadounidenses del mismo formato, Modern Family es divertida, ágil, con agudos diálogos y guiones muy currados. Traducirla para subtítulos supone un reto doble. En el aspecto lingüístico, implica no solo traducir juegos de palabras y chistes de forma que suenen naturales en castellano, sino adaptar a nuestro país referencias culturales que un español no entendería si se dejaran tal cual. Todo ello sin pasarse en plan El Príncipe de Bel Air, porque más que “españolizar” la referencia, hay que universalizarla: debe ser algo que también suene natural en boca de un norteamericano. Es decir, que si en inglés se hace referencia a un cómico desconocido en España, no vale sustituirlo por Chiquito de la Calzada, sino por un cómico estadounidense que sí se conozca aquí.
También técnicamente es difícil subtitularla, porque suelen ser series donde se habla muy rápido y los chistes se suceden a velocidad de vértigo. Conseguir resumir y condensar tanta coña respetando la velocidad de lectura mínima del espectador os aseguro que no es moco de pavo.
Pero, en fin, salvadas dichas dificultades, hay que decir que da gusto trabajar con algo que de vez en cuando te arranca una carcajada. Por cierto, siempre me he preguntado por qué el formato sitcom de 30 minutos no se ha trasladado nunca a España, que yo sepa. Si hay algún guionista en la sala, que hable ahora o calle para siempre.

