Estados Unidos, 2006
Director: Andrew Zimmern
Cliente: Iberolusa
Pudo verse en: Discovery Max
He aquí una entrada un tanto atípica. Normalmente os hablo de películas que traduzco y subtitulo para cine, y esta es una serie de televisión que he traducido para doblaje. Andrew Zimmern es un chef de Nueva Inglaterra de fisonomía un tanto misterpotatesca que no tiene reparos en comerse lo que le pongan por delante. Para su programa Bizarre Foods (Gastronomía Insólita en España), recorre el mundo probando todo tipo de platos elaborados con ingredientes poco comunes: desde insectos de toda índole hasta vísceras variadas.
Dicho así, parece el típico programa donde un yanqui trotamundos se dedica a dar la nota regalándose el gaznate con mejunjes de aspecto repugnante. De ser así, ni se me habría ocurrido comentarla aquí. Pero el motor de esta serie, entretenida e interesante, trasciende la mera anécdota de comer un queso repleto de gusanos vivos en Nicaragua o una sopa de ortigas en su Maine natal. Estriba en demostrar que prácticamente todo es comestible y que las barreras que cierran el estómago ante determinados alimentos son meramente culturales. Así, un español jamás comería de buena gana gusanos, como hacen los tailandeses (aunque sí caracoles, curioso, cuanto menos), del mismo modo que un noruego le haría ascos al morro de cerdo frito que un manchego toma tan ricamente de aperitivo.
Sí, es cierto que la bonhomía y el permanente estado de alucine de Zimmern hacia los platos que le ofrecen sus anfitriones puede resultar cargante a ratos. También, que al ser una serie estadounidense, Zimmern flipa con comer cosas tan poco insólitas para nuestra cultura como los callos, el hígado o la sepia. Pero la serie tiene muy buen ritmo, te enseña cosas que desconocías de países remotos y otros que no quedan tan lejos y te propone un viaje cultural a través de los sentidos, especialmente del gusto, el olfato y la vista, fundamentales a la hora de abrirnos (o quitarnos) el apetito.
Y suscribo plenamente una de las frases de la introducción de Zimmern a cada episodio: la mejor manera de conocer otras culturas es a través de la comida. Volviendo a parafrasear a Zimmern, me despido como él, con su frase final: cuando viajes por ahí, “si tiene buena pinta, cómetelo”.
