domingo, 3 de abril de 2011

Old Joy


Estados Unidos, 2006
Directora: Kelly Reichardt
Cliente: Subtitula'm
Pudo verse en: Edición en DVD

Old Joy respira cine indie por los cuatro costados. La banda sonora (fantástica) es de Yo la Tengo; uno de los protagonistas es Will Oldham, adalid del neofolk alternativo norteamericano bajo el nombre artístico de Bonnie Prince Willy; el productor es Todd Haynes, director, entre otras, de Velvet Goldmine y del vídeo-clip de Disappearer, de Sonic Youth; se rodó en 16 mm y luego la productora tuvo que pasarla a 35. Y, además, está rodada en... ¡¡Oregón!! Más indie que eso...
La directora de esta notable cinta es Kelly Reichardt, cuyo cine se compone de largos silencios, maravillosos paisajes e historias aparentemente nimias que, sin embargo (a mí, al menos) conducen a hondas reflexiones. No, en apariencia, no pasa gran cosa en Old Joy, donde dos amigos que hace tiempo que no se ven, justo en la edad en la que empiezan a dejar atrás su juventud, parten de excusión hacia unas fuentes termales en medio de un tupido bosque. Y, sin embargo, pasa mucho: hay un fondo de tristeza subyacente que acaba pesando como una losa en el ánimo del espectador mínimamente sensible, una desesperanza cierta y lúcida hacia una vida futura que poco tiene ya que ofrecer, una amargura latente por lo que pudo ser y no fue. Yo, desde que trabajé con ella, y ya hace más de tres años, creo que no hay mes que no la recuerde.
Pero, en fin, como dice el personaje de Will Oldham en una de las frases más memorables que me he encontrado en una película: "Sorrow is nothing but worn out joy" (la tristeza no es más que alegría consumida).

                                    Subtitles by Jota Martínez Galiana




domingo, 20 de marzo de 2011

Nostalgia de la luz

Francia / Alemania / Chile, 2010
Cliente: Subtitula'm / Savinen


 Nostalgia de la luz es una película sobre astronomía. También sobre arqueología, y sobre cómo ambas disciplinas trabajan con un mismo concepto de memoria desde perspectivas muy diferentes. Pero, sobre todo, es una película, precisamente, sobre la memoria de los desaparecidos en la dictadura de Chile, muchos de ellos supuestamente enterrados tras su tortura y asesinato en el desierto de Atacama, el más seco del planeta, observatorio privilegiado de la bóveda celeste y baúl del tesoro de las civilizaciones precolombinas. Sobre el inmundo Pinocho y sobre la ocultación de los crímenes de las dictaduras ya escribí sendos textos en mi otro blog, aquí y aquí. Es, por tanto, un tema que me interesa mucho, y quizá por ello no sea imparcial al afirmar que Nostalgia de la Luz es una de las películas más alucinantes que he visto desde hace tiempo.

No en vano la firma Patricio Guzmán, maestro de documentalistas, autor de maravillas tanto en peso fílmico como en carga humanitaria como Salvador Allende o La batalla de Chile. Precisamente, Nostalgia de la luz me parece una obra de madurez que contiene algunas de las líneas maestras de la cinematografía de este chileno universal: la denuncia, sin dramatismos ni histerias pero con digna perseverancia, de los crímenes contra la humanidad que se cometieron en su país y que no merecen, no pueden, ser olvidados, de la que la citada La batalla de Chile sería ejemplo máximo; y su rico imaginario y fascinación por el ingenio humano, que aparece en obras ¿menores? como la deliciosa Mi Julio Verne.
Mi primer encuentro con esta joya del documental fue en el último festival de Donosti y me cogió por sorpresa, pues me tocó pasarla en el Kursaal a primera hora de una tarde entre semana, y lo que prometía ser un pase quizá soporífero por las horas y un tema a priori poco llamativo, se convirtió en una experiencia arrebatadora que nos dejó a todos con el ánimo encogido. Después, tuve la suerte de que volviera a cruzarse en mi camino, pues me encargaron la traducción de los únicos dos minutos de la película donde un personaje habla en inglés, y pude volverla a disfrutar en casa, con la intimidad y la tranquilidad que exige tan delicado documento. Para el vídeo he escogido un extracto quizá menos emocionante que otros, pero que resume perfectamente el objetivo de la película: fundir astronomía, arqueología y memoria en un ejercicio de sabiduría fílmica poco habitual en estos tiempos que corren.



jueves, 3 de marzo de 2011

Dirty Diaries


 
Suecia, 2009
Productora: Mia Engberg (varias directoras).
Cliente: Primetext



Cuando le comento a gente que acabo de conocer a qué me dedico, nunca falta el bromista que pregunta si doblo películas porno (profesión mítica que despierta una curiosidad y morbo quizá solo igualados por la de sexador de pollos). Una vez explicado que yo no doblo películas, sino que las subtitulo, debo decir que no es lo habitual, pero no puedo afirmar que nunca haya tocado el género.
Dirty Diaries, sin embargo, no presenta pornografía al uso. Para empezar, está financiada (!) por el Instituto Cinematográfico de Suecia (una vez más, qué gran país). Además, es un compendio de cortometrajes de tema sexual que van desde la pornografía explícita hasta piezas cercanas al videoarte. Para terminar, todos los cortos están dirigidos por mujeres feministas, con su manifiesto y todo, lo cual propicia una frescura en cuanto a temas y planteamientos y evita la habitual plasmación de fantasías pajilleras masculinas que lastra el género.
Como suele pasar en el cine porno, Dirty Diaries tiene pocos diálogos, y de hecho solo fue necesario subtitular tres de los cortos: Body Contact, de Pella Kågerman, el más narrativo, donde dos amigas quedan con un chico por un chat para que una de ellas tenga con él un encuentro sexual que será filmado por la otra; Phone Fuck, de Ingrid Ryberg, que reproduce una conversación caliente entre dos amantes lesbianas que se masturban a ambos lados de la línea telefónica; y Flasher Girl on tour, de Joanna Rytel, un corto a mi parecer bastante chorra protagonizado por una insufrible exhibicionista femenina de Gotemburgo, alter ego de la directora.
Como no podía ser de otra manera, el corto que encontré más interesante no estaba entre los que tenía que subtitular (sí, sí, me tragué la película entera, uno es un profesional). La pieza se llama Red like cherry, la dirige Tora Mårtens, y es un poema visual que casi nada muestra y todo sugiere, dando una lección de cómo hacer un corto de sexo tan excitante como atractivo visualmente sin caer en la zafiedad. Por cierto, que la anécdota de este encargo la protagonizó el responsable de producción de Primetext, que me escribió bastante azorado por la naturaleza de la película, preguntándome si me iba a sentir cómodo visionándola, hasta que le dije: "Tranquilo, a mí me incomoda la violencia, no el sexo". Y es que el cine no es ajeno a la hipocresía de la sociedad, y causan más escándalo los cuerpos desnudos que las tripas sobre el suelo, otro ejemplo más de que estamos enfermos y ni siquiera nos damos cuenta.

martes, 22 de febrero de 2011

Alice et moi


Bélgica, 2004
Director: Micha Wald
Reparto: Vicent Lecuyer, Bella Wajnberg, Gita Spigel, Martha Mora, Sofia Achaval
Cliente: Savinen

Un joven judío con mal genio y pronto inflamable. Su abuela y sus dos amigas, capaces de hacerle perder los nervios al mismísimo Job. La voz, al teléfono, de la joven bailarina gentil cansada de su relación con el primero. Un viaje a la costa belga. Con estos elementos, Micha Wald rueda en blanco y negro uno de los cortos con los que más me he reído en mi andadura profesional. No os voy a decir que sea la octava maravilla del séptimo arte, pero es una historia sencilla, muy bien escrita y, sobre todo, rebosante de un humor que mueve a la carcajada. Dicen que en cine es mucho más difícil hacer reír que llorar, y con este corto lloras de risa, lo cual no es decir poco.
Aquí abajo os dejo unos extractos que he encontrado en Internet.


                                             Subtitles by Jota Martínez Galiana

miércoles, 16 de febrero de 2011

Pa Negre (Pan Negro)



España, 2010
Reparto: Francesc Colomer, Marina Comas, Nora Navas, Roger Casamajor
Cliente: Subtitula'm


Llámenme oportunista, pero no encuentro mejor ocasión para comentar esta película que en la semana en la que los Goya la han encumbrado a la cima del cine español, porque la verdad es que me alegro un montón de que sea Pa Negre la ganadora de este año. No he visto las otras candidatas, pero esta, en mi opinión, se lo merece.
Lo cierto es que Pa Negre me fascinó desde que la depositaron en mis manos a principios de septiembre para ajustar sus subtítulos en inglés (en el Festival de San Sebastián se proyectó en VO en catalán con subtítulos en castellano en la copia y electrónicos en inglés). La interpretación del reparto es brillante en su conjunto y deslumbrante en casos concretos, como los de la ganadora del Goya a la mejor actriz, Nora Navas, y de los niños Marina Comas y Francesc Colomer, ambos Goya a la actriz y actor revelación.

Reparto casi al completo de la película, en el festival de Donosti
Pero es que, interpretación aparte, el universo recreado por Agustí Villaronga a partir de las novelas Pa Negre y Retrat d'un assassí d'ocells de Emili Teixidor, es tan oscuro como fascinante, y la evolución psicológica de los personajes, totalmente creíble y coherente con la trama. En un tema tan tratado en el cine español como el de la guerra civil (en realidad, aquí, postguerra civil), y tan susceptible de maniqueísmos y rollos panfletarios, Pa Negre ofrece una historia donde los malos, como siempre, son muy malos, y los buenos no son tan buenos como podría parecer. Y todo, como dice el personaje interpretado por Nora Navas, "per aquesta puta guerra que ens ha matat a tots" (por esta puta guerra que nos ha matado a todos), pues esta Antígona de la Cataluña rural que representa el sufrimiento de las mujeres por las disputas de los hombres, es lo bastante sensata para saber que en las guerras hay vencedores y vencidos, pero nadie del pueblo llano gana nada con ellas.
Pues nada, si no la habéis visto, ahora que con los premios verá prolongada su presencia en la cartelera, os recomiendo que aprovechéis para ver una tremenda muestra del talento cinematográfico español, y además rodada en catalán. ¿Se rompe España? Yo diría que no.



viernes, 11 de febrero de 2011

Glastonbury

Reino Unido, 2006
Director: Julien Temple
Cliente: Encanal-Charada
Pudo verse en: In-Edit Beefeater 2006, Festival Almay! Ayora 2008


Como cuando fui periodista escribí algún que otro libro sobre música, que es una de mis grandes pasiones, suelen encargarme documentales musicales. He traducido bastantes, para todos los gustos y colores, y Glastonbury, sobre el mítico y veterano festival inglés del mismo nombre, es uno de los mejores. No es para menos cuando lo firma Julian Temple, no menos mítico y veterano director británico al que debemos buena parte de la documentación fílmica del punk en el Londres del 77.
Para Glastonbury, ganador de la edición del festival In-Edit Beefeater de Barcelona en 2006, Temple echa mano de imágenes de archivo, tomas de conciertos y microentrevistas con público, artistas, organizadores y trabajadores. Compone, así, un tapiz colorista y vigoroso que aparece como una exaltación de la felicidad más intensa (la efímera) y de la juventud (física, mental y espiritual) que se celebra en este tipo de acontecimientos. Todo ello, presente a lo largo de la cinta, se condensa, al final, en los minutos que dura la interpretación de Heroes a cargo de David Bowie, cuando canta, coreado por la masa, aquello de "We could be heroes just for one day" (Podríamos ser héroes por un día). Es uno de esos momentos musicales y cinematográficos que siempre que lo veo me deja la espina dorsal transida de escalofríos.

La película dura más de dos horas, y doy fe de que ni aburre ni se hace larga en ningún momento, tal es su capacidad de divertir, entretener y, sobre todo, de emocionar. Recuerda al documental arquetípico sobre festivales, el de Woodstock, del que ya hablaremos aquí en otra ocasión, pero Temple pone la fórmula al día y crea otro clásico por derecho propio. Glastonbury es una de las manifestaciones de cultura alternativa más espectacular del mundo, y este documental es, asimismo, todo un espectáculo para el corazón y los sentidos.

domingo, 6 de febrero de 2011

El Regreso



España, 2009
Director: Nonio Parejo
Cliente: Savinen

Juan Goytisolo
Hace 50 años, el escritor Juan Goytisolo recorrió, fascinado por la belleza de los paisajes y escandalizado por la situación de sus habitantes, las tierras de Níjar (en buena parte, el actual Parque Natural de Cabo de Gata). Sus cuadernos de viaje dieron lugar a su obra Campos de Níjar, actualmente descatalogada, que ofrecía una visión nada halagüeña de la España de Franco justo cuando el régimen empezaba a abrirse al turismo. Aprovechando la efeméride, el director Nonio Parejo regresa con el escritor a los escenarios de aquella obra, y en el viaje se van desgranando toda suerte de reflexiones, siempre lúcidas, sobre la España de entonces, la situación de los inmigrantes en los mares de plástico almerienses e incluso la guerra de Irak.
Cinematográficamente hablando, el documental no me fascinó, y se entremezclan las conversaciones con Goytisolo y la lectura de pasajes de su obra con unas escenas dramatizadas que, a mi juicio, no están muy logradas. Pero lo que es un lujo son las palabras mismas del escritor, y su visión profundamente humana de la vida y de nuestra época. Goytisolo es un autor comprometido donde los haya, siempre incómodo para el poder de turno. Desde el preboste franquista que, tras la publicación de su libro-denuncia sobre la situación del barrio almeriense de La Chanca, dijo: "el barrio necesita muchas cosas, y sobran Goytisolos", hasta la corporación municipal de El Ejido, que le declaró persona non grata tras un artículo criticando los disturbios racistas de dicha localidad. Como él mismo dice al final del documental, "si me dan un premio, dudo de mí mismo; si me declaran persona non grata, sé que tengo razón".
Os preguntaréis, siendo un documental español, qué pintaba yo como traductor. La respuesta es que lo traduje al inglés, algo que no se debe hacer (traducir a una lengua que no es tu lengua materna)... a menos que tengas la decencia de renunciar a parte de tus emolumentos para que te revise el texto un nativo, como hago en estos casos, no muchos, en que pongo mis conocimientos de la lengua de Shakespeare a prueba, más que nada por el reto y por cambiar de aires.


jueves, 20 de enero de 2011

L'horloger de Saint Paul / El relojero de Saint Paul

Francia, 1974
Reparto: Philippe Noiret, Jean Rochefort, Jacques Denis e Yves Afonso
Cliente: Sumatra
Pudo verse en: Edición en DVD de Avalon

Esta película, basada en una novela de Georges Simenon, es muchas cosas: es el debú en largo de su director, es una película policíaca, de denuncia política y social, con la dosis justa de humor en los diálogos, por lo general brillantes. Es, sobre todo, un estudio de la evolución anímica de un personaje, en principio, secundario en la acción: el padre de un joven acusado de asesinato.
Michel Descombes es un relojero viudo y feliz (él mismo declara en la película que solo ha estado triste dos veces en toda su vida). Como lionés de pro, es amante de la comida, a ser posible en buena compañía (la película empieza con una cena de amigos en un restaurante donde hablan de política en tono humorístico). A la mañana siguiente de dicha cena, la policía le comunica que su hijo, estudiante de FP, ha matado al capataz de la fábrica donde trabajaba su novia y la pareja se ha dado a la fuga.
Tavernier estructura la película en torno a Michel, cómo éste asume la noticia y cómo evoluciona su actitud a medida que va conociendo detalles del asunto. Y a partir de ahí, se va realizando una fina crítica de la sociedad y la política francesa de la época, que empezaba a girar inevitablemente hacia la derecha. El asesinado era un tipo violento y rijoso, un veterano de Argelia e Indochina , heridas aún muy abiertas en la sociedad francesa de principios de los 70, que usaba su poder en la fábrica tanto para sofocar a palos el movimiento sindical como para intentar beneficiarse a las obreras, y surge el debate sobre si el crimen fue pasional o tuvo una motivación social o política e incluso si matar a una persona tan dañina está justificado. Como dice una de las compañeras de la fugada: "A la gente así, no voy a decir que haya que matarla, pero tampoco es necesario que exista".

Jean Rochefort y Philippe Noiret
Finalmente, todo desemboca en la lucha del individuo por su dignidad frente al sistema. Sorprendentemente para ser una película de debú que tira con bala, no es en absoluto panfletaria, y la interpretación del gran Noiret logra darle a Descombes una dimensión tremendamente humana. Una película, como veis, con varias lecturas, capas y matices, que es necesario ver más de una vez, también para disfrutar del cruce dialéctico, especialmente brillante entre el padre del asesino huido y el inspector encargado de capturarlo, un Jean Rochefort en estado de gracia.


                                  Subtitles by Jota Martínez Galiana

miércoles, 12 de enero de 2011

A Very British Gangster


Reino Unido, 2007
Director: Donal MacIntyre
Cliente: Subtitula'm

"Esto es Manchester. Por el día, lo lleva la policía. Por la noche, los mafiosos. En Manchester nací, aquí vivo, y aquí moriré". Con estas palabras se presenta Dominic Noonan y con ellas arranca también un documental que fascina, ante todo, por el grado de intimidad entre documentalista, el director Donal MacIntyre, y documentado, el ya mencionado Noonan, cabecilla de la segunda generación del clan mafioso más temible de Manchester y, quizá, de todo el Reino Unido.
La semana pasada subtitulé para el teletexto de TVE el documental "Imágenes de guerra", en el cual un editor italiano decía que la cualidad que verdaderamente importa en un fotógrafo en zonas de conflicto es su capacidad de conseguir el acceso a los protagonistas de sus fotografías. Lo mismo vale para un documentalista, cuanto más se acerque a lo que quiere rodar, más definido y claro lo veremos. Esto ya no debe de ser fácil en condiciones normales, no digamos cuando el retratado es un tiparraco de ciento y pico kilos largos que ha pasado 22 de sus 39 años en la cárcel, y que en el momento de realizarse la película no estaba precisamente reformado.
Subtitles by Jota Martínez Galiana

Pero MacIntyre, que pasó tres años siguiendo las peripecias de Dominic Noonan y su séquito de jóvenes macarras encorbatados, no solo consigue la complicidad necesaria del capo para que éste cuente incluso la técnica que usaba para atracar furgones blindados o los episodios de abusos sexuales que sufrió en un internado (y cómo les ajustó las cuentas a cada uno de los agresores), sino que además lo hace de modo que a veces se nos olvida que estamos viendo un documental, pues está tan bien rodado y montado con tanto gusto y acierto, que parece una película de ficción. En ese sentido, el rodaje del entierro de un miembro del clan, mientras un sobrino despide el ataúd cantando My way de Frank Sinatra, es de esas escenas que cortan la respiración.

En fin, un documental de libro, entretenido a más no poder, sobre un tipo que se cree poco menos que Don Vito Corleone, pero que, aunque bien es cierto que es un pez gordo del hampa que tiene en jaque a la policía por su sospechosa habilidad para salir absuelto de los juicios, aparece como un pobre diablo zarandeado por la vida y la marginalidad que, como tantos otros, solo encuentra en su entorno violencia y crimen, y hace uso de ellos para ganarse un sustento.

martes, 4 de enero de 2011

Dusty and Sweets McGee


Estados Unidos, 1971
Director: Floyd Mutrux
Reparto: Clipton Tip Fredell, Kit Ryder, Billy Gray y Bob Graham
Cliente: Subtitularte
Pudo verse en: La Casa Encendida


Esta es una película de culto arquetípica. Prácticamente desconocida incluso en su país, apenas exhibida, muy difícil de encontrar… Vamos, que me considero afortunado de haberla podido ver y traducir para un ciclo de La Casa Encendida de Madrid.
Profesionalmente, la película supuso una inmersión en el slang de las calles de Los Angeles a principios de los 70, pues Dusty and Sweets McGee combina ficción y documental, actores y personajes reales, para confeccionar un desordenado y fresco retablo del underground de L. A.  recién cautivo y desarmado el sueño hippie: un chapero filosófico, un camello macarra enamorado de su coche que deja la mercancía envuelta en condones en cabinas telefónicas y yonquis para todos los gustos, de verdad y de mentira, que cuentan ante la cámara sus miserias y sus glorias presentes y pasadas o escenifican el devenir agridulce de sus días en busca de la siguiente dosis: un hipster bigotudo y veterano de las cárceles estatales, dos jovencísimos tortolitos que se pinchan en amor y compaña, otra pareja que se desprecia de palabra cuando el mono acecha pero unida por el lazo de un amor mucho más adictivo que la heroína, dos magnates de la droga cerrando un trato al tiempo que hablan de sus familias, un bellísimo y pálido ángel oscuro…
La película va enlazando sus historias fragmentadas sin un hilo argumental demasiado claro, con un montaje y fotografía fascinantemente toscos, con una banda sonora bien cuidada y bien situada, y se erige así en un documento de primera mano de una época de inocencia que en ese momento empezaba a perderse para siempre. Y lo mejor es que Mutrux evita en su ópera prima tomar partido, juzgar, opinar, condicionar, ni en la forma ni en el fondo. A la manera de los grandes.